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BRNO (Moravia - 27/07/2006)
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Resolución sobre la propuesta de reforma de la OCM-Vino elaborada por la Dirección de la Agricultura y del Desarrollo Rural


La AREV se felicita que el proyecto de reforma del sector vitivinícola europeo presentado por la comisión se inscriba claramente en el marco de una OCM específica.

Saluda este reconocimiento de la complejidad del régimen comunitario del sector que conlleva la toma en cuenta de una mayor subsidiariedad para su gestión.

La AREV se felicita también de que, por primera vez, se hizo constar el reconocimiento de los efectos beneficiosos para la salud de un consumo moderado de vino.

A pesar de que la constatación presente en la introducción del proyecto de reforma refleje bien la realidad de la crisis que agita el sector en varias Regiones de Europa y a pesar de que los objetivos fijados sean también aquello que ella no para de preconizar desde hace varios años, o sea

• el esfuerzo de la competitividad frente a los vinos de los países terceros,

• la simplificación de las reglas que tienden a alcanzar el equilibrio del mercado,

• la promoción de las fuerzas de la viticultura europea,

• la toma en cuenta positiva de la salud pública y de la protección del consumidor

No está de acuerdo la AREV con el análisis cuantitativo y cualitativo de ciertas causas y, a fortiori, con ciertas propuestas esenciales de la Comisión que vienen a contradecir las opiniones de los expertos, hombres políticos y profesionales, tal y como se expresaron mayoritariamente en ocasión del seminario de orientación que ella organizó el pasado 16 de febrero de 2006 en Bruselas. Además, un gran número de propuestas resultas ser demasiado tímidas o insuficientemente detalladas. A este respecto desea la AREV que la preocupación de diálogo con las organizaciones representativas del sector ostentado por la comisión se traduzca también en sus propuestas. La AREV recuerda que fue con tal espíritu constructivo que adoptó a la unanimidad una resolución específica sobre la reforma de la OCM Vino en ocasión de su Sesión Plenaria de Merano en abril de 2006.

El modelo vitivinícola europeo que la AREV siempre defendió se inscribe en una política de desarrollo sostenible, apoyándose sobre los valores de calidad, de autenticidad y de imagen cultural del vino ligada al “terroir” – y se opone a la concepción homogeneizante de una bebida industrial universal.

Frente a la globalización de los mercados, la AREV preconiza la mejora de la competitividad sobre la base de las reglas equitativas tanto en el seno de la UE como en el marco de la OMC. Ello supone la harmonización y la coherencia de todas las políticas comunitarias ligadas al sector vitivinícola: agricultura, salud, fiscalidad, presupuesto, comercio, desarrollo regional.

En todo caso, los medios financieros de la política agrícola, en especial en materia de información y de promoción, deben adecuarse a los objetivos fijados.

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Cualquiera que sea la « profundidad » de la reforma, la AREV desea antes de todo una reforma coherente y sin desregulación desembridada y se permite poner de manifiesto cierto número de contradicciones:

La AREV nota que la Comisión reanuda con la política maltusiana de los años 1976-1996, de la que se beneficiaron muchos los países terceros, sin tomar en consideración el principio de los vasos comunicantes en un mercado mundial más abierto que nunca. A tal efecto, la Comisión prevé la reducción drástica del potencial de producción (400 000 ha), conjugada con la liberalización total de los derechos de plantación a corto plazo y con la autorización de elaborar vinos con mostos de los países terceros así como de cortar sus vinos con vinos comunitarios: este conjunto de medidas constituye obviamente una incoherencia – salvo cuando se sospecha a la Comisión de ultraliberalismo y se considera que lo deseado es la deslocalización del viñedo y, por lo tanto, una exacerbación de la competencia de los países terceros.

Por otra parte, la Comisión propone pura y sencillamente la supresión de las medidas de regulación del mercado; como si la utilización pervertida de la herramienta pusiera en tela de juicio el instrumento de gestión de los desequilibrios excepcionales.

Frente a la recurrencia de estos desequilibrios, la AREV recuerda una vez más que resulta imprescindible volver a los fundamentos y volver a colocar el único instrumento que actúa a la vez sobre la cantidad y la calidad, es decir el dominio de los rendimientos, en el centro de las preocupaciones Región por Región.

Igualmente, la propuesta que tiende a liberalizar las prácticas enológicas sin dejar de respetar, en especial, las normas de la OIV, es intrínsecamente contradictoria. Además, la posibilidad de producir vinos según prácticas más o menos laxistas en función de los países de destino conlleva una mezcla de los géneros y una convivencia incontrolable de los tipos de vino. Por otra parte, la interdicción de la chaptalización preconizada por la Comisión tampoco resulta compatible con su liberalización de las prácticas enológicas ya que reconoce esta práctica en los acuerdos bilaterales con ciertos países terceros.

Por lo que se refiere al ámbito fundamental de las estadísticas y de sus análisis, reagrupando todos los elementos relativos al sector del vino y de sus derivados, la AREV lamenta que la Comisión no presente ninguna propuesta mientras que, obviamente, sigue fundándose sobre datos no consolidados y estimaciones que llevan a conclusiones frágiles. Recordando que el sector vitivinícola genera, incluso para los Estados miembros no productores, la más importante fuente de impuestos especiales, derechos, impuestos y tasas, la AREV reitera su demanda de creación de un observatorio del sector vitivinícola europeo organizado bajo forma de red interregional que esté encargado de elaborar un tablero de control fiable y apto a una gestión próxima al mercado.

A título de ejemplo, el cálculo del excedente estructural merece por sí solo un análisis en profundidad. Sabiendo que las cosechas de la UE pueden variar de 150m/hl a 190m/hl, sería deseable localizar dichas variaciones

• entre el vino de mesa (VdM) y el vino de calidad producido en una Región determinada (VCPRD)

• entre los estados miembros

• entre las regiones de la UE

• Procedentes de Plantaciones ilegales e ilícitas

• entre las destinaciones de las cosechas :

1. Consumo de beber VdM / VCPRD

2. destilación de alcohol de boca – alcohol industrial

3. Destilación de destrucción

4. Producción de MC / MCR / Zumo de uva / Uva pasada

antes de contemplar cualquiera destrucción del potencial vitícola.

En detalle, la AREV adopta la siguiente posición:

6.1. La AREV rechaza con firmeza cualquiera liberalización de las plantaciones /replantaciones y reafirma su adhesión al principio del dominio de los derechos de plantación. Exige la implementación del fichero vitícola en todos los Estados miembros.

La abolición de los derechos de plantación conllevaría fuertes distorsiones sobre los mercados productores y, por tanto, la desorganización, y aún la ruina de Regiones vitícolas enteras con todos los consiguientes problemas socioeconómicos.

6.2 La AREV no impugna la necesidad de un programa moderado de arrancamiento pero recusa rotundamente la cifra de 400 000 ha (sin contar las plantaciones ilegales e ilícitas), y más aún ya que dicho programa consumiría la mayor parte del presupuesto disponible durante cinco años en perjuicio del fortalecimiento deseado de la competitividad. Exige para cualquiera medida de arrancamiento que sea la Región concernida la que fije el marco y las condiciones.

6.3.1. Supresión de las medidas de gestión del mercado

La AREV es favorable al mantenimiento de la financiación de la destilación de los subproductos. Paralelamente deben estudiarse soluciones alternativas para la retirada de los subproductos de la vinificación, como, por ejemplo la elaboración de abonos orgánicos con los orujos. La financiación de la destilación de los subproductos con vista a elaborar biocombustibles, lo que representa una medida positiva para el medioambiente, podría mantenerse mientras el mercado no pueda sustituirse a ella.

La financiación de la producción de todos alcoholes de boca no destinados a la adición de alcohol tradicional en los vinos (Vino de Oporto, Madera, Mársala, Vinos Dulces naturales, Vinos de licor, etc.) podría dejarse a la carga del mercado.

La ayuda al almacenamiento privado podría trasladarse al presupuesto nacional sin dejar de necesitar una autorización de la comisión.

La ayuda a la utilización de MC/MCR debe mantenerse para respetar el compromiso sobre los métodos de enriquecimiento.

La destilación de crisis, como herramienta de gestión de los desequilibrios excepcionales, debe de conservarse, pero siendo administrada por la región y el Estado miembro. dado el caso, debe volverse obligatoria.

6.3.2. Presupuesto nacional

La AREV, quien siempre defendió ardientemente el principio de subsidiariedad – hasta el nivel regional – es favorable a un presupuesto nacional, para las medidas de mercado y las ayudas directas (Pilar 1) pero limitado en función de las realizaciones de arrancamiento.

No obstante, debe dedicarse este presupuesto, otorgado por la UE al Estado miembro, a sus regiones vitícolas según modalidades que quedan por definir.

Sin embargo, dicha atribución no debe suprimir la gestión global del sector por la UE.

6.3.3. Desarrollo rural

La AREV es favorable, por principio a verdaderos planes de desarrollo rural (fuera de los planes sociales) de tipo agromedioambiental y reservados a la viticultura, siempre y cuando su financiación sea garantizada por los Estados miembros o las regiones, en adición al presupuesto actual.

La AREV se niega a que la financiación de las medidas de reconversión y de reestructuración se integre en las medidas horizontales del segundo pilar mediante transferencia de líneas presupuestarias.

La AREV pide la implementación de programas europeos especiales a favor del mantenimiento de los viñedos de pendiente fuerte.

6.3.4. Política de calidad / indicaciones geográficas

La AREV siempre preconizó el esfuerzo de los productores a favor de los vinos de mesa como de los vinos de denominación de origen y defendió la autenticidad ligada a la procedencia contra todas formas de usurpación y de falsificación.

Al encontrarse bloqueada la protección internacional de las indicaciones de origen europeas por los países productores del nuevo Mundo, no se puede contemplar de momento el acuerdo ADPIC como una referencia. Por principio, la EU debe mantener y promover la identificación y la protección de las indicaciones geográficas de los vinos, elementos esenciales de la estructuración de las Regiones Vitícolas europeas. En especial, resulta necesario asegurar la protección de las IG contra las desviaciones de notoriedad en provecho de productos, comparables o no, al alinear al producción de los VCPRD sobre la protección de los otros productos alimenticios (AOP) en el marco del Reglamento 2081/92.

Cualquier procedimiento de registro y de protección de las IG europeas debe corresponderle al Consejo y no a la Comisión.

La AREV no puede admitir ningún disturbio de las prácticas de presentación de los productos ya que resultan de la historia y del reconocimiento de los usos. Será deseable una simplificación pero no debe alterar la naturaleza, ni introducir confusión en la presentación de los vinos de las diferentes regiones de la UE.

La AREV nota con satisfacción la voluntad de la Unión de promover por el mundo entero el concepto europeo de VCPRD. Esta actuación debe traducirse concretamente en todas las negociaciones comerciales, bilaterales o multilaterales, llevadas por la EU, en especial las relativas al ADPIC.

La AREV apoya el fortalecimiento del papel de las organizaciones profesionales, interprofesionales o similares en sus acciones a favor de la calidad y de la gestión de las indicaciones geográficas.

6.3.5. Prácticas enológicas

La AREV se niega a trasladar del consejo a la Comisión la aprobación de nuevas prácticas enológicas o la modificación de las ya existentes.

La AREV es favorable al reconocimiento de las prácticas enológicas de la OIV (por el Consejo y no por la Comisión) siempre y cuando no pongan en tela de juicio los usos y las reglas tradicionales de nuestras Regiones.

La AREV rechaza rotundamente la autorización en la UE de prácticas enológicas no aprobadas por la OIV (ninguna vinificación de 2 velocidades), tal y como rechaza la vinificación de mostos importados y la mezcla de vinos de la UE con vinos importados.

La AREV no puede admitir la supresión del título alcoholométrico natural mínimo de los vinos que sería una fuente de derivas, y exige que el caso especial de los años durante los cuales fueron excepcionalmente desfavorables las condiciones climáticas se mantenga tal como está en los reglamentos de la UE.

6.3.6. Enriquecimiento

La AREV rechaza rotundamente cualquiera puesta en tela de juicio, que no haya sido previamente aceptada por los países concernidos, del statu quo en materia de métodos de enriquecimiento. Recuerda que este punto fue objeto de un consenso difícil.

La utilización de la sacarosa, autorizada por la OIV y varios acuerdos bilaterales de la UE, no puede resultarles prohibida a los viticultores europeos.

6.3.7. Etiquetado

La AREV se niega a trasladar del Consejo a la Comisión la simplificación de las reglas de etiquetado.

La AREV no se opone a una simplificación de la presentación de los vinos siempre y cuando resulte de un consenso entre los interesados.

La AREV rechaza la posibilidad de confusión entre los vinos de mesa (VdM) y los VCPRD. VQPRD (mención de la variedad y de la añada).

La AREV es favorable a cierta flexibilidad de las reglas lingüísticas pero se opone a que la etiqueta se vuelva un catálogo de advertencias legales.

6.3.8. Promoción / Información

La AREV considera como prioritaria una política sustancial de promoción diferenciada y determinada los vinos de la UE, tanto sobre el territorio europeo como en el mundo, en especial en dirección de los mercados con potencial fuerte y emergentes. Esta política debe poner de relieve no solamente las virtudes para la salud de un consumo moderado y regular de vino sino también la calidad de los vinos europeos, sus fuerzas tradicionales y culturales y la riqueza de su diversidad. Recuerda que el Parlamento preconizó a tal efecto, desde 1999 ya, una política promocional de gran alcance.

6.3.9. Medioambiente

La AREV no puede dejar de suscribir a una política respetuosa del medioambiente pero recuerda que ello exige medios así como

• decisiones clara en materia de homologación de las moléculas utilizables en la agricultura,

• evitar la urbanización de las zonas vitícolas en caso de arrancamiento de la vid,

• de favorecer la viticultura biológica según las condiciones del mercado

• de favorecer, en los viñedos como en las bodegas, el conocimiento y la utilización de las técnicas respetuosas del medioambiente.

• de favorecer la fabricación de abonos orgánicos con orujos y estudiar otros usos de los subproductos (carburantes, metano).

La AREV desea un examen de la situación sobre este tema en todos los Estados miembros con el fin de evitar el apilamiento de los reglamentos.

6.3.10. OMC

La AREV considera que el vino – como los mostos – no tiene vocación a volverse una materia prima mundializada.

La AREV subraya la vocación exportadora de las Regiones vitícolas europeas. A este propósito constituyen las negociaciones comerciales multilaterales unas apuestas importantes para la viticultura europea.

La AREV considera que la reforma de la OCM, centrada sobre la competitividad, debe ser una oportunidad para colocar claramente esta apuesta en el centro de las prioridades de cualquiera negociación de la EU. Actualmente, dados los compromisos internacionales suscritos tanto a nivel multilateral como bilateral, es mínima la protección de los precios europeos. Frente a dicha constatación, resulta más que nunca imprescindible

• Buscar una baja de los aranceles sobre los vinos, en especial en los países que constituyen mercados emergentes o potenciales para los vinos europeos,

• finalizar la implementación del registro multilateral de las indicaciones geográficas de los vinos previsto por el artículo 23 del acuerdo ADPIC, instrumento indispensable de la protección de las IG de los vinos europeos.

Solamente bajo dicha condición podrá mantener Europa la identidad y la autenticidad de sus vinos y evitar que éstos se vuelvan una materia prima mundializada.

7. Plantaciones irregulares e ilícitas

La AREV siempre exigió la no regularización de las plantaciones ilegales e ilícitas.

Pide que la destrucción de los excedentes procedentes de dichas plantaciones vaya a carga del estado miembro concernido y que no se le abone ninguna ayuda mientras se mantengan dichas plantaciones.

La AREV desea que la reforma que salga de estos debates permita el mantenimiento de los viñedos europeos tradicionales a través de una gestión centrada sobre el principio de subsidiariedad en relación estrecha con los organismos profesionales experimentados y cuyas capacidades se reforzarán y aún se desarrollarán.